miércoles, 1 de octubre de 2008

Investigación

En la Latinoamérica de nuestros días, las nuevas tecnologías se están intentando promover como palancas del progreso. Principalmente, se argumenta, que el desarrollo y la batalla en contra de la pobreza se relaciona cada vez más con la transformación productiva y el incremento de la competitividad. De tal forma que actualmente el potencial desarrollista se cree inherente a la tecnología de lo diminuto es decir, a la nanotecnología.

La nanotecnología es definida como la manipulación de la materia a escala nanométrica, es decir, entre uno y cien nanómetros, con el objetivo de crear y desarrollar nuevos elementos a partir de materiales ya conocidos. Un nanómetro es la mil millonésima de un metro. Por ejemplo, un solo cabello humano esta formado aproximadamente de 80,000 nanómetros y un virus entre 20 a 300 nanómetros.

Existe el potencial inherente en la tecnología para lograr los más variados objetivos del desarrollo, como lo puede ser la conversión o la producción de nuevas fuentes de energía, el desarrollo de nuevas técnicas para diagnosticar y tratar enfermedades, nuevos procesos para controlar la contaminación y nuevas técnicas para aumentar la producción agrícola.

El desarrollo de la nanotecnología ya se encuentra dentro de la dinámica del ciclo del capital. Y con razón, ya que se espera que en el futuro cercano el mercado de nanocomponentes crezca de manera extraordinaria. De acuerdo al reporte elaborado por la empresa Lux Research (2006), interesada en los asuntos relacionados con la inversión y la comercialización de esta tecnología, tan sólo en el 2005 se vendieron 32 mil millones de dólares en productos con nanocomponentes, para el 2008 calcula que la cifra llegará a los 150 mil millones de dólares y para el 2010 se estima ésta en el orden de los 500 mil millones de dólares.

En Latinoamérica, Brasil, México y Argentina, principalmente, pero otros países como Chile, Costa Rica, Guatemala, Venezuela y demás, han tomado a la nanotecnología como una herramienta de apalancamiento del desarrollo, vía la competitividad y el acceso a mercados. Es decir, se espera que la nanotecnología pueda crear espacios que se traduzcan en ventajas comerciales.

No obstante, a pesar de los fondos destinados a su desarrollo, hay muy poca investigación sobre sus posibles impactos en la sociedad, la cultura, la política y el desarrollo en general. Existe seria preocupación por la posible amplificación de la desigualdad entre los países poseedores y los no poseedores de esta tecnología, principalmente por sus altos costos de investigación y desarrollo y por la forma en la que el sistema de registro de patentes a nivel mundial funciona.

Es de particular interés para mí el estudiar como la nanotecnología puede amplificar o reducir la inequidad y la pobreza prevaleciente en México. En otras palabras, entender como una tecnología pudiera o no resolver los problemas de desigualdad y pobreza en un país en donde existe un modelo económico que promueve tal inequidad.

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